Carnaval de la vida mexicana.
Inspirado en el carnaval de Huejotzingo, este políptico consta de cuatro paneles transportables, que Rivera pintó en 1936 para decorar el Hotel Reforma. Por su fuerte carga política, fue retirado y guardado hasta 1963, cuando se trasladó al Palacio de Bellas Artes. En La dictadura, el gigante que sostiene una bandera con los colores de Alemania, Italia, Estados Unidos y Japón combina rasgos de Hitler, Mussolini, Roosevelt e Hirohito, al tiempo que sugiere la fisonomía del ex presidente Plutarco Elías Calles. En Danza de los Huichilobos, el dios prehispánico de la guerra, Huitzilopochtli, surge con rasgos mestizos, ataviado con uniforme militar, una alusión a la conquista española, teñida de violencia. En México folklórico y turístico aparece un grupo de viajeros con rostros de asnos, que observan a los danzantes de la fiesta de los chinelos, una tradición que pretende ridiculizar a los conquistadores españoles. Finalmente, la Leyenda de Agustín Lorenzo retrata el enfrentamiento entre el legendario bandido-héroe del siglo XIX y las tropas francesas durante la guerra de Intervención.